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Old and new habits #2: Coffee

Cuando alguien me pregunta si suelo tomar café, mi respuesta inicial, la de mi cabeza, es: No, no suelo beberlo. Pero la realidad es distinta. Cuando vivía en Rumanía, aunque me tenía que despertar muy temprano(tenía clases a las 7:30 de la mañana), no solía beber café. De hecho, no me gustaba para nada beber esa cosa(tan mala, como decía entonces). Pero cuando empecé a estudiar en la UJI, tomaba el autobús por la mañana y siempre llegaba 10-15 minutos antes de que empiece la clase. Y para no tener que estar sola en la clase hasta que lleguen los demás, iba a la cafetería y me compraba un café. Y me gustaba. Me parecía raro que justo ahí encuentre el café que me guste, después de probarlo en tantas ocasiones distintas. En ese primer año, tan sólo bebía el café de lunes a viernes, cuando tenía clases. A partir del segundo, y hasta el día de hoy, me he acostumbrado a beberlo todos los días. Por la mañana me lavo la cara, me tomo el desayuno y acto seguido me preparo el café. Y puedo decir ahora que es un viejo hábito. 🙂 Eso sí, mi café, en vez de ser café con leche, es leche con café. 😀