La vida de Pi

La vida de Pi

Una de las cosas que más me gusta de la “época” en la que vivimos es la calidad de imágenes y de efectos visuales en las películas. Me gustan las películas de fantasía y las de ciencia ficción, y las de hoy en día son las mejores sin duda. Y aunque ésta película no entre en ninguno de esos dos géneros(tiene algo de fantasía, pero está presentada como “aventura, drama”), sus efectos especiales no dejan de sorprender.

La sinopsis nos presenta a Pi y a su familia en India, en una ciudad en la que ellos son dueños de un parque zoológico que se sobrepone a un fantástico jardín botánico. Por ciertas razones(económicas), se tienen que ir del país, y deciden viajar con sus animales a Canadá, donde piensan que podrán tener una vida mejor. Lo que no sabían era que en el viaje una tormenta iba a cambiarlo todo. El resto de película nos enseña a Pi, de nuevo, naufragado en un barco con un compañero un poco especial: un tigre salvaje.

No voy a decir más. No sé realmente si la idea principal se centra en los personajes tal cuál, o en la historia en sí. Lo que sí sé es que volveré a ver la película, para poder disfrutar una vez más de los magníficos paisajes, las estupendas escenas y, en general, de la grandor de la naturaleza, ya que los directores de la película han querido asegurarse de encuadrar bien cada imagen, de grabar en los mejores momentos y con la mayor calidad.

Recomiendo verla en 3D, si tenéis la posibilidad.

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Old and new habits #2: Coffee

Cuando alguien me pregunta si suelo tomar café, mi respuesta inicial, la de mi cabeza, es: No, no suelo beberlo. Pero la realidad es distinta. Cuando vivía en Rumanía, aunque me tenía que despertar muy temprano(tenía clases a las 7:30 de la mañana), no solía beber café. De hecho, no me gustaba para nada beber esa cosa(tan mala, como decía entonces). Pero cuando empecé a estudiar en la UJI, tomaba el autobús por la mañana y siempre llegaba 10-15 minutos antes de que empiece la clase. Y para no tener que estar sola en la clase hasta que lleguen los demás, iba a la cafetería y me compraba un café. Y me gustaba. Me parecía raro que justo ahí encuentre el café que me guste, después de probarlo en tantas ocasiones distintas. En ese primer año, tan sólo bebía el café de lunes a viernes, cuando tenía clases. A partir del segundo, y hasta el día de hoy, me he acostumbrado a beberlo todos los días. Por la mañana me lavo la cara, me tomo el desayuno y acto seguido me preparo el café. Y puedo decir ahora que es un viejo hábito. 🙂 Eso sí, mi café, en vez de ser café con leche, es leche con café. 😀

Old and new habits#1: Dancing

Old and new habits #1

Solía hacerlo. Bailar, y entrenar varias horas al día. Y me gustaba. Y nos gustaba, a mis amigos y a mí. Nos pasábamos el tiempo en una antigua aula del instituto en el que habíamos estudiado durante varios años. Eramos los únicos que tenían la llave, y, por suerte y por ser buenos chicos(y chicas), el profesor de educación física nos dejó prestar unas colchonetas para gimnasia. Eso parecía otro mundo. Y no llegamos a ser pro en lo que hacíamos, pero no nos importaba. En los pocos espectáculos que tuvimos en esa misma ciudad pequeña, los espectadores nos querrían. O no sé si era eso, o era que nos conocíamos entre todos y lo hacían para que nos sintamos bien.

Por desgracia, todo eso duró 1-2 años. Después, cada uno cogió su camino, yo me vine a España, y ahí se acabó. No conocía a nadie, no tenía un sitio mío para entrenar, y no sentía que era lo correcto. Necesitaba a MIS amigos, mi pequeña ciudad y mi aula para poder entrenar. Sin eso no tenía ningún tipo de significado.

Aún así, de vez en cuando lo intento de nuevo, para ver si aún sé hacerlo. No me sale igual que antes, pero me divierto un montón 🙂

PD: Se trata de una nueva serie de fotografías, digamos autorretratos, inspirados en mis viejo(y nuevos) hábitos. Cosas que solía hacer, pero ya no las hago, y cosas que suelo hacer siempre. Intentaré escribir una pequeña historia con cada foto de la serie, pero no lo prometo. Espero que disfrutéis de las fotos!

Ah, y feliz fin de semana!

El porqué del mini-break

Oh, the summer wind

Vosotros lo sabéis. Siempre me tomo días de respiro, y normalmente lo son por temas de trabajo y por falta de tiempo. En estas últimas semanas he estado trabajando, y es que normalmente después del trabajo me quedo, en algún sentido, sin inspiración. Me cuesta volver a mi rutina fotográfica. No digo que no quiera trabajar, vaya, ya sé en qué país vivo y cómo están las cosas, y por eso pongo el trabajo ante mi pasión por la fotografía. Ya sé que llegará el día en el que me pueda dedicar a ESTO, y lo estoy esperando. Pero no es eso lo que os quiero decir.

Además del trabajo, he estado de mudanza, me han faltado las horas del día y el internet en casa. Pero – repito – no es eso lo que os quiero decir.

No me he dado cuenta de esto hasta hoy. Hasta hace 30 minutos, cuando he acabado de retocar una imagen. Hoy he cambiado la forma de retocar, y he disfrutado más que nunca. Hacía tiempo que no retocaba así. Con ganas. Tomándome el tiempo para hacerlo bien. Con atención al detalle y con la voluntad de que la imagen salga bien. Había llegado al punto en el que no tenía que haber llegado. Ahí donde hacía las cosas para que estén hechas, tenía una especie de rutina que sacaba a la luz cada vez que quería retocar una imagen, la rutina más rápida y fácil. Y esa no era yo. No quiero pensar que aquella persona que hacía las cosas a medias era yo. Prefiero volver a subir fotos a flickr o al blog, o al facebook de vez en cuando, en vez de hacerlo todos los días, y prefiero hacerlo bien. Quiero que la fotografía siga siendo mi pasión, y no quiero que la falta de tiempo o aquellos momentos en los que tengo tiempo y no sé que hacer con él repercutan en la calidad de mis imágenes.

Y quiero que las fotos que saco y retoco me representen y que representen también a las personas que salen en esas fotos, que haya una especie de combinación mágica y única. Pero para eso, se necesita tiempo, y pienso tomármelo.

Las tarjetas MOO

Ahora que lo pienso, me doy cuenta que hace muuucho tiempo que no hago ninguna reseña de producto en el blog, y que probablemente tendría que hacerlo más a menudo. Había dicho(hace un milenio o dos) que iba a hacer la reseña de la mochila de KATA, pero al final no la hice. Será el momento?

Bueno, dicho eso, empiezo a deciros cositas bonitas sobre las tarjetas de Moo, que probablemente muchos de vosotros ya conoceréis. Son perfectas. Y aquí podría acabar mi reseña.

Desde la página web, hasta el momento en el que las tarjetas te llegan a casa, todo es un proceso positivo y – digamos – alegre. El “print robot” llamado “Little Moo”(El pequeño Moo) envía correos para avisarte del estado de tu pedido, y – aunque lo creas o no – de una forma bastante personal (es lo que me pareció, cuando el pequeño Moo me contó que iba a enviar mis tarjetas al “Big Moo”, el hermano mayor, que se encargaba de imprimirlas). Después de confirmar tu pedido, se te avisa cuando el pedido sale de Moo y se transporta hacia ti. Lo que me hizo gracia es esta parte del correo: “Remember, I’m just a bit of software, so if you have any questions regarding your order, the best place to start is with our Frequently Asked Questions.”. Es un robot, que te habla, y que además reconoce que no tiene sentimientos y no te puede ayudar más que un humano.

El correo que me avisaba de que mi pedido se había enviado lo recibí el 28 de marzo. En el mismo ponía que iba a recibir mis tarjetas entre 5 y 15 días laborables, aunque el mío llegó el 2 de abril, lo que significa que recibí el mismo en casi 3 días laborables. Pretty awesome, right?

Mis tarjetas(que eran pocas- 50) llegaron en un una bolsa de burbujas no muy grande, típica de este tipo de correos. En la misma había otra cajita más pequeña con las tarjetas, y cupones de descuento para las próximas compras: uno de 10% para la compra de 200 tarjetas, y uno de 10% para la compra de las minitarjetitas que tienen también a la venta.

El producto(las tarjetas) ni hace falta que lo diga: perfecto(me repito, ya lo sé). Desde el primer momento sabía que el papel que se iba a utilizar en todas las tarjetas era lo que las otras empresas venden como “premium”.

Tengo que decir también que las tarjetas las recibí a través de Klout (una página que mide la influencia de la persona en la red, y en función de eso permite a los usuarios acceder a lo que ellos llaman “perks” – recibir gratis ciertos productos, en función del nivel de la influencia que tienes, para probarlos). Lo único que tuve que pagar fue el transporte, que fue algo alrededor de los 3 euros.

 La única cosa negativa que podría decir sobre las tarjetas es el precio que te hace dudar a la hora de comprarlas, más aún si no las has probado antes, pero está claro que la calidad está a la altura del precio, y si realmente quieres algo que te represente y que presente ante el cliente un trabajo cuidado y de calidad, es algo que tienes que tener.

Seguramente volveré a pedir en cuanto acabe a las que ya tengo. De todos modos, tendré que pensar si quiero las mismas que ahora(con una foto distinta en cada una), o pedir unas con el diseño que ellos ofrecen, o crear uno personal.

Por último, he de comentar, por si a alguien le interesa, que en la página de Moo ofrecen también otro tipo de productos, como cuadernos, cajas para las tarjetas, marcos, sobres o etiquetas con adhesivo.

Cómo lo sabes?

Good Feeling [Explored 16.02.2012]

En una era en la que casi todos tenemos un teléfono móvil con cámara foto, o cualquier otro aparato similar(una cámara compacta, una profesional, etc), cuál es la diferencia entre las fotos sacadas con un móvil y las MUY profesionales? Y cómo sabes cuál de las dos fotos es mejor?

Muchas veces podemos encontrarnos ante una imagen cuyo coste de producción(para hablar en términos económicos) es mucho mayor al de otras, pero el beneficio que ofrecen es mucho menos. Me refiero a aquellos equipamientos que valen DINERO. Una cámara cuyo cuerpo vale 2 o 3 miles de euros, un objetivo de los “chulos”, 2 flashes y algún reflector, etc. Aquellos equipamientos que todos nosotros(los fotógrafos wannabe o muy aficionados en general) deseamos. Y Cuando digo “otras” me refiero a las fotos sacadas con el móvil, con una compacta del año 2005, o cualquier cosa similar.

Y ahora, para explicar el coste de producción, sería coger el precio de la cámara, el del objetivo, el de los flashes, y todas las otras cosas que entran en la producción de la imágen, y dividirlo entre el número de imágenes que se sacan con cierta cámara. Ya sé que es difícil, pero la idea es fácil. Cuesta(en dinero) más una foto sacada con una cámara de última generación, pero eso no significa que la foto es mejor.

Y en mi opinión, una buena foto es la que “DICE” algo. La miras, y entiendes algo. Te ofrece algo en cambio, por aquellos segundos que “pierdes” mirándola. Por eso es importante el fotógrafo, y no la cámara. Todos sabemos(profesionales o aficionados a la fotografía) que no es la cámara quien saca la foto, y nos molesta cuando alguien dice “Me gusta tu cámara, saca buenas fotos”.

Y una buena foto puede ser vista desde distintos puntos de vista, pero nunca se puede saber al 100% el verdadero valor de una foto. Puedes tener BUENAS fotos, en el sentido de que las técnicas de iluminación son perfectas, pero a la foto le puede faltar mucho para que realmente sea buena. Aquí ya interviene la mirada subjetiva y, en estas situaciones, no hay quien dé una buena respuesta a la pregunta “Cómo lo sabes?”

Conoces el pasado?

Well, I´m not a...

Ayer, al conectarme a mi cuenta de flickr, vi que me habían invitado a una discusión/hilo de flickr, sobre fotógrafos del pasado, y cómo podrían ellos hacernos entender mejor la fotografía y crear mejores imágenes. Y no fue exactamente eso lo que me inspiró para escribir esta entrada, sino la idea en sí. Veo que mucha gente saca fotos con las cámaras más actuales(y me parece genial que lo haga), mientras que otras personas se compran  cámaras antiguas, y se vuelven locos por ellas. Y no veo el sentido. Vivimos en una época en la que la fotografía llega a tener la mejor claridad de la historia y la mejor calidad, tenemos herramientas que nos ayudan a mejorarla(si es posible), y lo único que podemos hacer es (otra vez) volver al pasado? Entiendo que la fotografía en blanco y negro es clásica, elegante y perfecta desde el punto de vista de muchos, pero las cámaras digitales también pueden hacerlo. Lo que no entiendo es la inmensa afición de ciertas personas a esas cámaras.

Te gastas dinero en un film(que sea el adecuado al tipo de fotos que sacas), luego lo pones en la cámara, sacas fotos(y te cuesta sacar una buena, por no tener el resultado final a mano), las sacas en papel o directamente las conviertes en copias digitales(si tienes el aparatito, sino, otra vez a gastar dinero). No creas que por estar tanto tiempo trabajando para lograr una imagen, esa sea mejor que las de un fotógrafo que utiliza una cámara digital.

Creo que mucha gente lo ve así, y mucha gente piensa que si el resto de la gente lo hace, ellos también lo tienen que hacer. No sé de dónde habrá salido este trend de las analógicas, pero a mí no me mola. No me gustan las fotos antiguas, me gustan las timeless(aquí entran las fotos que miras y no piensas en una época en concreto) – no me gusta el trabajo que implica y no me gustaría hacerlo sabiendo que tengo una opción más rápida, eficiente y de menos coste.

No digo que no me vaya a comprar nunca una analógica, no digo que no saque nunca fotos de ese tipo, pero si lo llego a hacer, será para experimentar, y nada más, o para empezar una colección(que no me veo haciendo eso, pero lo digo para que quede dicho).

Tenemos tecnología y la ventaja de vivir en el futuro de aquellos fotógrafos del siglo pasado. Me pregunto si algunos de ellos dirían que no si fueras a regalarles una Nikon D7000, un ordenador y una impresora, alegando que lo que ellos hacen es arte y lo demás son tonterías.

Es igual que cuando un día lluvioso sales de casa para irte a trabajar, y tienes 2 opciones. Coger el coche, o ir en autobús. Los de las cámaras analógicas son los que irían en autobús, llegarían más tarde y tendrían que llevar también paraguas con ellos para que no se mojen, mientras que los digitales pasan con el coche y llegan 15 minutos antes.

Spring as a gift

Free to go

Probablemente ya sabréis(por la cantidad de fotos que he subido últimamente) que las semana pasada estuve con Cristina en el Grao de Castellón, sacando fotos. Fue una sesión bastante compleja, con frío(no mucho, y además yo no lo sentí, lo digo por Cristina jaja) y un maletero lleno de ropa y cosas que nos llevamos con nosotras.

Behind the scenes

Tuve la oportunidad de utilizar el reflector del que probablemente os hablé hace tiempo (el 5en1 que me compré de ebay 🙂 ), intentamos forzar la perspectiva(foto que probablemente veréis en los días siguientes), y por último(last but not least) nos divertimos un montón. Cristina fue muy valiente y hasta metió los pies en el agua!

Os dejo con algunas de las fotos de la sesión, y os digo que seguirán muchísimas más. Ella se irá dentro de poco, así que intentamos sacar muchas fotos, para que tengamos hasta que vuelva, dentro de unos meses. Por tanto, tenemos otra sesión prevista para este fin de semana, con una temática bastante especial(no os digo más).

A calm world
A moment ago

Summer all year long

Me ha encantado ver que desde nuestra sesión del viernes, la primavera ha decidido quedarse. Quiero pensar que es un regalo para nosotras, por el buen trabajo que hicimos ese día(Cristina más!).

That´s too much

Liquid Life

El otro día salí a buscar una revista que me compro todos los meses, que tiene un poco de todo(para las chicas), y – al no encontrar la que buscaba – decidí comprar las típicas VOGUE y ELLE, por los editoriales que tienen de fotografía fashion(ya que no me apasiona tanto la moda). Y cuál fue mi sorpresa al ver que, en las dos, habían fotografías casi similares, parecía que una persona cogió a 5 chicas, las llevó al sitio más colorido, las vistió con la ropa con más detalles, y se puso a fotografiarlas. Vi una dentro de un bosque con ropa tipo leopardo. En serio, por qué razón pensáis que los animales tienen ese colorido, y viven en la jungla? No será para que no se vean tan fácil? En fin. Para gustos los colores. Pero para mi gusto, o te vistes de mil colores pero mantienes el fondo “limpio” y organizado, o juegas con la decoración, te vuelves loco, pero la ropa impecable y con pocos colores. Cómo quieres que observemos la ropa que llevan las chicas si se mezclan con el fondo?

En fin, no soy de las que se quejan por este tipo ce cosas, directamente no tendría que interesarme tanto, pero sé que, entre las reglas de la fotografía y de la vida es que si quieres volverte loco con alguna cosa, tienes que recurrir a la calma en otras. Por temas de equilibrio(en éste caso, visual).

Nos hemos vuelto locos

Parece que el mundo se haya vuelto patas arriba, o probablemente está así desde hace mucho tiempo y nos damos cuenta ahora. Dejamos de hablar sobre cosas que de verdad tienen sentido para empezar a utilizar palabras cortas tipo SOPA, PIPA, ACTA, etc. y me pregunto si de verdad nos hemos vueltos locos.

Aprecio muchísimo a las personas que entienden cuál es la verdad sobre la propiedad intelectual. Por ejemplo, el otro día vi un episodio de Phlearn en el que Aaron Nace respondía a una pregunta simple, pero a la vez muy interesante: “Qué haces cuando alguien sube a la red una foto tuya y dice que es suya?”. No me sorprendió, ni tampoco esperaba una mala respuesta de su parte. Dijo que nada. No le importa que la gente coja su foto y se la suba a facebook, en su portafolios, o en cualquier otro lugar. Y porqué? Pues es muy fácil. Aquellos que copian estas imágenes no tienen fotos de la misma calidad en sus portafolios, o si tienen, son de otro estilo, etc. Y se nota la diferencia. Y luego, las personas importantes para él saben que las fotos son suyas, y las personas que no lo saben… tampoco importan mucho. 🙂 Más o menos esa era la idea.

Luego otra persona a la que aprecio sin haber leído ninguno de sus libros es Paulo Coelho. Decidió UTILIZAR una copia pirateada de su libro para hacerse publicidad a sí mismo. Lo habéis leído bien. Y después de hacerlo, sus libros se vendieron aún mejor que antes, porque la gente lo leyó y le pareció interesante, por tanto han querido quedarse con una copia original de los libros.

Si te pones a copiar el trabajo de otras personas y decir que es tuyo, probablemente pronto la gente se va a dar cuenta de que tus capacidades no son esas, y fracasarás.

Luego(y por último), quería hablar sobre aquellas compañías que tendrían ciertos beneficios después de aprobarse estos acuerdos. Se ve que el cine es un negocio para muchos de ellos, ya no es arte. Hay algún actor que sólo trabaja en buenas películas, que después de verlas se te quedan en la cabeza, y algún director que hace que esas películas sean así. Y no por el dinero, sino por hacer algo grande y algo inolvidable. Estas películas son las que vamos a ver al cine, para disfrutar más del arte que nos exponen.

Los otros son a los que les da igual si transmiten algo, y son más comerciales. Seguramente los que trabajan en la industria del cine no están perdiendo dinero, sino que no llegan a ganar el total de dinero que tendrían que ganar. Y no les importa si a la persona le gusta o no la película, lo que les importa es la cantidad de dinero que les entra en el bolsillo. Y si fuera por mí, que me den una lista con aquellos que tuvieron la idea de ACTA, idea que nos quieren aplicar sin preguntarnos, y nunca más compraría un cd de música de tal “producer”, nunca más iría a ver una película de tal productor, etc etc.

No merecen haber llegado hasta el sitio en el que están ahora mismo, y tendrían que dar las gracias a aquellos que piratean sus contenidos, por hacer que sean famosos. No las copias originales han hecho que algún cantante sea el más escuchado en un momento determinado por ellas mismo, sino que muchos de los que han escuchado las canciones pirateadas se lo han contado a otros que han acabado comprando los cds  originales. Y si fueran lo bastante inteligentes, podrían ganarse el dinero ellos mismos.

Por ejemplo, yo que tengo conexión a internet a todas las horas en casa, prefiero escuchar una canción en Youtube que descargarla. Y si el artista es listo, las sube él sólo a youtube, se activa el Google Adsense y gana dinero también de ahí.

He visto también últimamente que algún puesto de televisión empieza a reproducir sus contenidos en las propias páginas web. Me parece fenomenal poder ver una serie en la página original, y es mucho mejor que buscar una manera de encontrarla en una página con clones de youtube, o quién sabe que otras páginas.

Opino que el mundo es mejor sin estas leyes/estos acuerdos/estos tratados, y creo que aquellos que opinan lo contrario deberían revisar lo que están haciendo y preguntarse si de verdad lo están haciendo bien.

PD: Espero haber entendido bien el contenido de aquellos acuerdos, y haberlos aplicado correctamente a mis ejemplos. Si alguno piensa que no es así, le pido por favor que me explique, desde su punto de vista, los contenidos de los mismos.